La posibilidad de que clubes de la MLS se acerquen otra vez a las competencias de CONMEBOL empezó a tomar fuerza, y el Inter Miami de Lionel Messi aparece como el nombre central de la historia. Todavía no hay una invitación oficial para la Copa Libertadores 2027, pero las conversaciones entre dirigentes reactivaron un vínculo que ya tuvo un antecedente fuerte con el fútbol mexicano.

Entre 1998 y 2016, durante 18 años, equipos de México jugaron como invitados en la Copa Libertadores. Lejos de quedar en un rol secundario, varios pelearon de igual a igual con los grandes clubes sudamericanos y llegaron hasta instancias decisivas del torneo.
Tres llegaron a la final. Cruz Azul fue subcampeón en 2001 frente a Boca Juniors; Chivas de Guadalajara perdió la definición de 2010 y Tigres de Monterrey hizo lo mismo en 2015. Ninguno se quedó con el título, pero esas campañas quedaron marcadas en la historia reciente del torneo.
La participación mexicana se cortó después de la edición de 2016, cuando Puebla, Toluca y Pumas fueron los últimos representantes. Los cambios en el calendario de la Libertadores y las dificultades para compatibilizar competencias hicieron que los clubes de Liga MX dejaran de sumarse. Desde entonces, la idea de que regresaran apareció más de una vez, sin llegar nunca a concretarse.
La posibilidad de Inter Miami
A comienzos de 2026, Jorge Mas, propietario de Inter Miami, dijo públicamente que le gustaría que el club juegue la Copa Libertadores. También confirmó que habló con Alejandro Domínguez, presidente de CONMEBOL, y con Víctor Montagliani, presidente de Concacaf, para evaluar la chance de que clubes norteamericanos participen del torneo.
Desde CONMEBOL tampoco cerraron la puerta. Domínguez dijo que hay margen para que equipos de la MLS y de la Liga MX compitan de nuevo en torneos sudamericanos, aunque aclaró que cualquier decisión pasa por un acuerdo con Concacaf, la confederación a la que pertenecen esos clubes.
En los últimos días circularon versiones que ubican a Inter Miami como posible invitado a la Libertadores 2027. Un primer paso, dicen algunos, para que Concacaf recupere terreno de a poco en el torneo. Por ahora, sin embargo, CONMEBOL no confirmó nada ni hay un cupo asegurado para el equipo estadounidense.
Si Inter Miami termina jugando, habría un condimento extra: sería la primera Libertadores de Lionel Messi. El argentino hizo casi toda su carrera en Europa antes de llegar a Estados Unidos en 2023, así que nunca disputó el torneo de clubes más importante de Sudamérica.

Pero el tema no pasa solo por un jugador. La MLS está en pleno crecimiento y busca acercarse cada vez más al fútbol internacional. A partir de julio de 2027, además, la liga ajustará su calendario para alinearse con el de las mejores ligas del mundo. Para sus clubes, medirse seguido contra equipos de Argentina, Brasil, Uruguay, Colombia, Chile o Paraguay significaría enfrentar estilos distintos y una tradición futbolística que poco tiene que ver con la de Concacaf.
Para la Libertadores, sumar de nuevo a clubes norteamericanos podría traer de vuelta esos cruces que durante casi dos décadas fueron parte del torneo gracias a los equipos mexicanos, y de paso acercar la competencia a públicos nuevos.

Todavía hay cuestiones sin resolver. El calendario y los viajes pesan, pero lo que realmente define todo es si CONMEBOL y Concacaf llegan a un acuerdo. Por ahora la Libertadores 2027 sigue su formato habitual, y la presencia de Inter Miami sigue siendo eso: una posibilidad, no una decisión tomada.
La Perspectiva de la Agencia.
La posible participación de Inter Miami en la Copa Libertadores tendría un impacto que va mucho más allá de Lionel Messi o de un solo club. Para el mercado, volver a conectar de manera competitiva a equipos de Norteamérica y Sudamérica podría generar nuevas oportunidades de transferencia en ambas direcciones.
Desde la perspectiva de un agente, competir en un torneo como la Libertadores también ofrece una referencia diferente para evaluar jugadores. Un futbolista de MLS enfrentándose regularmente a clubes brasileños, argentinos, colombianos o uruguayos puede demostrar su rendimiento en contextos, estilos y niveles de presión distintos. Esa exposición puede ampliar el número de mercados interesados en un jugador y aportar nuevos argumentos a la hora de determinar su valor.
Lo mismo ocurre en sentido contrario. Para clubes de MLS, enfrentarse directamente a talento sudamericano puede acelerar procesos de scouting y generar relaciones con equipos y jugadores que quizás anteriormente estaban fuera de su mercado habitual. Para los agentes que trabajamos entre Estados Unidos, Latinoamérica y Europa, una mayor integración entre estas competiciones también significa más conexiones, más información y potencialmente más caminos para construir la carrera de un futbolista.
Inter Miami sería hoy el nombre que genera la atención y Messi, naturalmente, multiplicaría la audiencia. Pero lo más interesante a largo plazo sería comprobar si esto puede convertirse en algo más estructural: una nueva conexión entre dos mercados futbolísticos que tienen mucho para ofrecerse mutuamente.
En Sousa Football Agents seguimos atentos a este tipo de movimientos porque cada vez que se conectan nuevos mercados, también aparecen nuevas oportunidades para nuestros clientes.