Granada y Liverpool atraviesan dos movimientos importantes fuera de la cancha. El club español está cerca de cambiar de propietario después de diez años bajo control chino, mientras que Fenway Sports Group acordó vender una participación minoritaria del equipo inglés a un grupo que reúne a algunos de los empresarios más importantes del mundo.
Las dimensiones de las operaciones son muy diferentes. En Granada se negocia el traspaso de prácticamente toda la institución. En Liverpool, en cambio, los actuales propietarios conservarán la mayoría de las acciones y continuarán tomando las principales decisiones.
El Granada espera el cierre de la operación
Una década bajo el control de Wuhan DDMC está por llegar a su fin. El grupo chino negocia la venta de más del 98% de las acciones del club a Big League Advantage, una compañía estadounidense fundada por el exjugador de béisbol Michael Schwimer.

Wuhan DDMC llegó a la institución en 2016, cuando la adquirió por aproximadamente 37 millones de euros. Durante esos años, el club atravesó tres descensos y dos ascensos, aunque también protagonizó uno de los mejores períodos deportivos de su historia.
Con Diego Martínez como entrenador, el equipo terminó séptimo en LaLiga, alcanzó las semifinales de la Copa del Rey y disputó por primera vez una competencia europea. En aquella Europa League 2020/21 llegó hasta los cuartos de final, instancia en la que fue eliminado por el Manchester United.

El presente es otra historia. El club arrancó su tercera temporada consecutiva en Segunda División en medio de problemas económicos, recortes e incertidumbre sobre su futuro. En ese escenario apareció Big League Advantage.
La compañía fue creada en 2016 por Schwimer, quien disputó dos temporadas en las Grandes Ligas de béisbol de Estados Unidos. Su modelo se basa en identificar deportistas con proyección, ofrecerles financiamiento durante las primeras etapas de sus carreras y recibir a cambio una parte de sus ingresos futuros si alcanzan el máximo nivel.
Schwimer incluso modificó la descripción de su perfil de Instagram y comenzó a presentarse como "dueño mayoritario del Granada". Primero se definió como presidente del club, pero después cambió esa denominación porque no ocuparía formalmente ese cargo.
La conducción cotidiana quedaría en España y tendría a Ignacio Beristain como una de sus principales figuras. El ejecutivo cuenta con experiencia en la gestión de instituciones como Estoril y Rio Ave, además de haber trabajado durante varios años en Adidas.
Qué vendió Liverpool y quiénes compraron
Ahí la historia cambia bastante, y conviene aclarar quién vendió qué y a quién.
Fenway Sports Group, conocido como FSG, es el grupo que controla al Liverpool desde 2010. Ahora acordó vender aproximadamente el 30% de sus acciones a 1892 Holdings, un nuevo consorcio de inversores.

Esto significa que el club no fue vendido por completo. FSG conservará alrededor del 70%, seguirá siendo el accionista mayoritario y mantendrá el control operativo.
Tampoco fue Jeff Bezos quien compró individualmente el 30%. El fundador de Amazon participa dentro de 1892 Holdings a través de K5 Sports, un fondo en el que aparece como principal inversor. Sin embargo, Bezos tendrá un papel pasivo y no ocupará un lugar en el directorio.
El consorcio está liderado por el empresario británico Amit Bhatia y también cuenta con inversiones de los fideicomisos de la familia Mittal y de EE Capital, la oficina familiar de Elaine y Eduardo Saverin, uno de los cofundadores de Facebook.

Bhatia será la figura más visible del nuevo grupo dentro del club. Asumirá como vicepresidente y se incorporará a un directorio ampliado junto con Elaine Saverin y Bryan Baum, cofundador de K5 Global.
La participación cercana al 30% habría sido vendida por 1.650 millones de libras, una cifra que ubica el valor total del Liverpool alrededor de los 5.500 millones. El dato adquiere otra dimensión al recordar que FSG pagó 300 millones de libras por todo el club en 2010: dieciséis años después, la venta de menos de un tercio de la institución equivale a más de cinco veces aquel desembolso original.

Eso no significa que los 1.650 millones de libras vayan a entrar directo a la tesorería para fichajes. Es el precio pagado por una parte de las acciones que pertenecían a FSG. El presupuesto de pases, la planificación deportiva y el funcionamiento cotidiano van a seguir bajo la conducción de FSG.
La Perspectiva de la Agencia.
Los cambios de propiedad en un club suelen analizarse desde las cifras de la operación, pero para jugadores y agentes la pregunta más importante es otra: ¿qué puede cambiar dentro del proyecto deportivo?
Los casos de Granada y Liverpool muestran dos escenarios muy diferentes. En Granada, una venta de prácticamente toda la institución puede significar un cambio profundo en estrategia, estructura, inversión y objetivos deportivos. En Liverpool, la entrada de nuevos inversores como accionistas minoritarios mantiene el control actual y, por lo tanto, ofrece una mayor continuidad en la gestión.
Desde la perspectiva de un agente, entender esa diferencia es fundamental. Cuando un jugador evalúa incorporarse o permanecer en un club, no alcanza con mirar la categoría, el salario o la duración del contrato. También es necesario entender quién toma las decisiones, cuál es la situación financiera de la institución, qué proyecto deportivo están construyendo los propietarios y qué nivel de estabilidad puede ofrecer ese entorno.
Un cambio de dueño puede generar nuevas inversiones y oportunidades, pero también puede modificar prioridades rápidamente. Pueden cambiar los responsables de contratación, los presupuestos, el entrenador, el perfil de jugadores buscado o incluso los objetivos deportivos del club.
Por eso, la estructura de propiedad del club también debería formar parte del análisis detrás de una transferencia. El valor de una oportunidad no depende únicamente de lo que un club puede ofrecer hoy, sino también de qué tan probable es que ese proyecto mantenga su coherencia durante los próximos años.
Uno de los aspectos más importantes de un cambio de propiedad para los agentes es entender si la modificación en quienes toman las decisiones afecta una relación que se viene construyendo desde hace años.